LAS FOBIAS EN LA PSIQUIATRÍA CLÁSICA QUE ESTUDIA EL JOVEN FREUD
Tras el descubrimiento del sistema nervioso en el siglo XVIII, Cullen
introduce el término neurosis en 1777 para referirse a las afecciones de
dicho sistema, y algo más de medio siglo después, en 1845,
Feuchtersleben propone el término psicosis para designar las
enfermedades mentales. Por tanto, en la psiquiatría clásica que estudia
Freud durante sus años de formación universitaria, todas las psicosis
eran neurosis (todas las enfermedades mentales implicaban alguna
afección del sistema nervioso), pero no todas las neurosis eran
psicosis, ya que por ejemplo en la histeria lo que se tenía en
consideración eran sus síntomas somáticos.(9)
Mientras Charcot, Bernheim y otros trabajaban en Europa con sus
pacientes histéricas, probablemente fue el norteamericano Beard, en un
artículo de 1869 que por entonces pasó casi desapercibido para la
comunidad médica, el primero que incluyó a las fobias y a los miedos
mórbidos dentro de una nueva entidad clínica que denominó con el nombre
de “neurastenia”. Pero no es hasta 1880, cuando publica su “Tratado”,
que ya se difunde rápido entre los psiquiatras de Nueva York y pronto
también llega a Europa esta noción que Beard caracteriza por la
debilidad nerviosa y los síntomas de depresión, de astenia psíquica y
muscular, de miedos mórbidos y “fobias”.(10)
Antes de esa última fecha, en 1878, otro psiquiatra, Westphal, se
ocupa por vez primera directamente de estos miedos al proponer el
término de “agorafobia” para una enfermedad que describe como de
angustia y de terror a los espacios abiertos. Además, define la fobia
como “el miedo a tener miedo” y establece su patrón de comparación y
medida en el “síndrome obsesivo”.
Muy pronto, el mismo Beard antes citado y otros diversos psiquiatras,
como Galineau y Ball, comenzarán a caracterizar la larga lista de tipos
de fobias que a partir de ahí se irán distinguiendo (topofobia,
xenofobia, claustrofobia, etc.). No obstante, de la psiquiatría clásica
sólo nos resulta ya de interés citar a uno de los seguidores de
Westphal, Legrand de Saulle, por la detallada descripción que realiza de
una de sus pacientes agorafóbicas, de la cual lo que más llama la
atención es el parecido que podemos observar con las descripciones que
en la actualidad, más de un siglo después, se siguen encontrando en el
DSM-IV.
Resumiendo, en la psiquiatría clásica contemporánea al joven Freud,
dentro de la categoría de las neurosis se encuadran tanto la histeria
como la neurastenia, y consiguientemente también las fobias, pero
habitualmente con el rango de un síntoma más que suele aparecer tanto en
una como en otra.
© ANTONIO SALVATIERRA
CITAS:
(9) Véase Mazzuca, R., Lombardi, G. y Lajonquiere, C.:
“Curso de Psicopatología IV: Primera nosología freudiana. Semiología y
nosología psiquiátricas”, pág. 6. Ed. Tekné. Argentina, 1987.
(10) Véase Puig, M., y Sosa, J.: “De la psiquiatría clásica a la clínica
contemporánea”, pág. 28. Documento interno de la Universidad de León.
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