La entrevista con Freud.

* En la mañana del lunes 30 de marzo y al regresar de la consulta de Freud tras la entrevista de la tarde, Hans cuenta a su padre dos nuevas fantasías del mismo tipo, dos “fantasías de transgresión” en las que ambos se saltan una prohibición juntos (en una pasan bajo una cuerda, en la otra rompen un cristal), como buenos amigos o hermanos que cometen una travesura. Freud las califica en la “Epicrisis” como “fantasías simbólicas del coito” con las que busca la complicidad del padre: “Quisiera hacer algo con mamá, algo prohibido; no sé lo que es, pero sé que tú lo haces con ella”. Más tarde, Lacan señalará en relación a estas fantasías la demanda “de” padre, la necesidad que tiene Juanito de que su padre deje de actuar como su hermano mayor y cumpla con su función simbólica.

Pero lo más importante de esta jornada es la visita a Freud sobre la que tanto se ha escrito desde entonces y en la que éste, desde su lugar del profesor de su padre, de Otro del Otro, de “Sujeto supuesto Saber” -utilizando los términos de Lacan-, ofrece a Juanito un mito con el que suplir esa función simbólica que el padre no llega nunca a ejercer.

Tras bromear con Juanito preguntándole si el caballo de sus miedos también usa gafas o si lo negro en torno a su hocico puede ser un bigote como el de su padre, Freud le explica muy serio que:

“(…) le tenía miedo a su padre precisamente por lo mucho que él quería a su madre. Creía, sin duda, que el padre le tomaba a mal aquel cariño, y eso no era verdad; su padre le quería también mucho, y él podía confesarle sin miedo todas sus cosas. Mucho antes que él viniera al mundo sabía yo que iba a nacer un pequeño Juanito que querría mucho a su madre, y por ello mismo le tendría miedo a su padre, y se lo había dicho así a este último.”(97)

Por su parte, en la “Epicrisis” Freud atribuye simplemente la eficacia de su intervención a que:

“Con esta aclaración vencí la resistencia que más eficazmente se oponía a que los pensamientos inconscientes de Juanito penetrasen hasta su conciencia, ya que en su caso el padre y el médico coincidían en una sola persona.”

Y continúa en una nota a pie de página:

“El miedo del padre desempeña también, en los análisis de personas con las cuales no nos une lazo familiar alguno, un papel importantísimo como resistencia contra la reproducción del material patógeno inconsciente. Las resistencias tienen calidad de ‘motivo’, y además, como sucede en este caso, una parte del material inconsciente está capacitada ‘intrínsecamente’, para desarrollar una acción inhibitoria sobre la reproducción de otra parte del mismo.”(98)

© ANTONIO SALVATIERRA

CITAS:

(97) Freud, S.: “Análisis de la fobia de un niño de cinco años (Caso Juanito)”, pág. 1384. Ed. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Madrid, 1973.
(98) Ídem, págs. 1428 y 1429.
 

Ir a INICIO Volver   Subir   Continuar