Informe semanal del padre.

* En el informe semanal que le envía el padre a Freud el domingo 22 de marzo, en esta especie de análisis de control por correo, le comunica que ya le ha hablado a Juanito de que lo llevará a su consulta el lunes 30, que lo ha convencido en cuanto le ha dicho que así conocerá a una niña muy bonita que vive allí, y a continuación le relata la conversación que sostuvo con Juanito este penúltimo domingo de marzo, cuando lo llevó al zoológico, acerca del tamaño de la cosita de los animales, los pequeños y los grandes, el caballo, etcétera, conversación que finalizó afirmando Juanito con alegría:

“Y todos los hombres tienen su cosita. Y la mía me crecerá conforme vaya yo creciendo. Para eso la tengo pegada al cuerpo.”(92)

Haciendo un paréntesis, convendrá recordar para más adelante que, sobre esta frase de Juanito, Raúl A. Yafar en su obra “El caso Hans” (que ya citamos antes en relación a la advertencia que realiza acerca de los comentarios de Freud referentes a los padres), aparte de avisar que en la traducción de Amorrortu lo que dice es “Y todos los hombres tienen un hace-pipí, y el hace-pipí crece conmigo cuando yo me hago grande; ya está crecido”, señala:

“Asegurar que un componente del cuerpo está adherido al mismo es realmente curioso, fíjense que Hans no lo hace con respecto al codo o las mejillas. Algo debe caracterizar el genital que haga necesaria la aclaración de Hans. Hay una denegación en todo esto, pues de lo que se trata es de que Hans empieza a sentir, a darse cuenta experiencialmente, de que ‘su pene está fuera de su cuerpo’. Esto será fundamental (como veremos) en la lectura de Lacan del origen de la fobia.”(93)

La lectura que hace Freud de esta expresión de Juanito, como nos dice Yafar, es en relación a su primera teoría de la angustia (el placer que le procuraba al niño el espectáculo de los genitales de los animales grandes se ha transformado en displacer) y a la angustia como angustia de castración, por estar actuando ahora “a posteriori” la amenaza de que le hizo objeto la madre cuando tenía tres años y medio. Mientras que Lacan insistirá en esta misma frase para mostrar que de lo que se trata es de los efectos a los que está dando lugar la erección en el niño por ese tiempo, ya que en la medida en que la erección manifiesta una simbolización, implica la separación del órgano del resto del cuerpo: una pérdida en el plano imaginario de la posesión narcisista que es necesaria para su reemplazo en el plano simbólico. Pero todo esto ya lo estudiaremos mejor cuando lleguemos a Lacan.

© ANTONIO SALVATIERRA

CITAS:

(92) Ídem, pág. 1380.
(93) Yafar, R.A.: “El caso Hans: Lectura del historial de Freud”, pág. 61. Ed. Nueva Visión. Buenos Aires, 1991.
 

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