I. Lo consciente y lo inconsciente.

Lo denomina “capítulo de introducción” porque en él no pretende añadir nada nuevo a lo ya expuesto en artículos anteriores, sino tan sólo recordar lo más esencial de estas dos nociones cuya diferenciación constituye la premisa fundamental del psicoanálisis y de la teoría de la represión, teoría que es a su vez el punto de partida del concepto de lo inconsciente.

En su transcurso vuelve a hablarnos entonces de lo que son los tres estados consciente, preconsciente e inconsciente, en sentido descriptivo, y los tres sistemas Cc, Prec e Inc, desde el punto de vista tópico, y mientras avanza en esa dirección nos apunta que para algunos fines descriptivos se puede prescindir de la diferenciación entre lo preconsciente y lo inconsciente, ya que a veces es imposible saber con seguridad dónde ubicar lo que no es consciente en un momento dado, de modo que se puede decir que en sentido descriptivo hay dos clases de inconsciente, mientras que por otro lado, puesto que las resistencias parten del yo y son inconscientes -como se comprueba en cualquier psicoanálisis-, también se puede diferenciar una parte del yo que es consciente de otra que es inconsciente y hasta “se conduce idénticamente a lo reprimido”(261). En consecuencia, debemos reconocer que si bien todo lo reprimido es inconsciente, no todo lo inconsciente es reprimido, y que además hay una parte del yo que no es latente en el sentido de lo Prec, porque no puede ser activada voluntariamente, y que constituye un tercer Inc no reprimido.

© ANTONIO SALVATIERRA

CITAS:

(261) Ídem, pág. 2704.
 

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